La curación solo es posible mediante una intervención quirúrgica

No existe ningún tratamiento no quirúrgico para tratar correctamente una hernia. La única posibilidad de curación consiste en cerrar la apertura de la hernia mediante una intervención quirúrgica.

El tratamiento quirúrgico de las hernias es una de las operaciones que se realizan con más frecuencia en Alemania y, para los cirujanos especializados, es una intervención rutinaria. Hasta hace unos años, las hernias se reparaban exclusivamente con la técnica abierta. Para ello, la hernia se deja expuesta a través de una incisión en la piel de aproximadamente 15 a 20 cm de longitud. Además, para que la cicatriz relativamente grande que queda se cure correctamente, así como para evitar una recidiva de la hernia, el paciente debe mantener reposo durante varias semanas después de la intervención.

Sin embargo, hoy en día existen técnicas que resultan claramente menos molestas. Por ejemplo, los orificios herniarios se cierran sin tensión mediante mallas sintéticas especiales, lo que acorta el tiempo hasta que el paciente recupera su capacidad completa después de la operación. De hecho, por regla general, los pacientes pueden reanudar una vida activa en unos cuantos días. Además, el peligro de una nueva rotura (recidiva*) disminuye considerablemente


En la técnica quirúrgica mínimamente invasiva, una pequeña cámara y el instrumental correspondiente se introducen a través de incisiones ínfimas en la pared abdominal. Además de reducir el dolor y de dejar cicatrices más pequeñas, la cirugía de ojo de cerradura presenta la ventaja de que el paciente puede retomar su rutina diaria más rápidamente.


Ventajas de implantar una malla

Si el orificio herniario se cierra con una sutura, existe un riesgo de aproximadamente el 50 % de que se produzca una nueva rotura (recidiva), puesto que la costura está sometida a un nivel de tensión considerable. Sin embargo, el implante de una malla sintética reduce a un mínimo este riesgo, puesto que cierra la hernia sin tensión y aporta una estabilidad adicional.

En este punto, la selección de la malla adecuada es un factor decisivo para el éxito de la intervención. Las mallas modernas se comportan como la pared abdominal sana. A pesar de su extremada resistencia a la rotura, permanecen elásticas y participan en todos los movimientos. Por su parte, el gran tamaño de los poros garantiza que el tejido del propio cuerpo pueda acomodarse para crear una unión estable entre el cuerpo y la malla.